15-diciembre

Los ‘micromarkets’, ¿nuevo enemigo o futuro para el vending?

A pesar de ser una cultura de consumo completamente diferente a la europea, es inevitable mirar cómo evoluciona el vending en un país como Estados Unidos, a la vanguardia en muchos sentidos y con un mercado extremadamente potente y maduro. Lo que es tendencia allí termina llegando a Europa y muchas de las novedades que triunfan al otro lado del charco también tienen una gran acogida en el viejo continente que, por supuesto, también exporta cultura de la venta automática.

Sin duda el gran fenómeno del momento en Estados Unidos son los ‘micromarkets’, una tendencia que ha sido analizada en la última edición de la European Vending Experience con la participación de Joe Hesseling, especialista de este tema e integrante de 365 Retail Markets, empresa con una gran participación en este modelo de negocio en el país norteamericano.

A pesar de ser parte interesada, los datos que pone sobre la mesa son muy interesantes a la hora de analizar el fenómeno que a su juicio puede acabar con el vending tal y como lo conocemos. El consumidor quiere independencia, rapidez y comodidad, algo que le puede dar una máquina pero también una pequeña tienda autoservicio que además le permite tocar el producto que va a adquirir y, lo que es más importante, elegir entre una oferta más amplia y que se preocupa por aportar alimentos frescos.

Más de 30.000 pequeñas tiendas han poblado en los últimos años las calles estadounidenses asociadas a oficinas, empresas, hoteles o grandes minoristas que han optado por potenciar estos espacios personalizados en los que el cliente elige los artículos de un estante o unas neveras para luego pagar de manera automática con su aplicación móvil, ganado tiempo y comodidad y accediendo a unos productos que quedan muy lejos de las expendedoras.

Han sido muchos operadores tradicionales los que han apostado e invertido en este formato, relacionado principalmente con el sector de la alimentación. Una empresa como 365 Retail Markets ha pasado de facturar en 2009 unos 42.000 dólares a 23 millones en 2015 solo en ventas con este tipo de tiendas.

Es una fórmula que a pesar de estar muy automatizada requiere de cierto personal sin abandonar la tecnología básica de los puntos de venta automatizados. No son cafeterías, tampoco tiendas a la vieja usanza y, por supuesto, no son espacios automáticos 24 horas, sino más bien un híbrido de todos ellos que triunfa en EEUU.

Más cercanía, más atención y, lo que marca la diferencia, más calidad en el producto que se ofrece. Estas son las características que están permitiendo triunfar a estos espacios en los que el cliente se sirve solo, se prepara su café y paga con la mínima intervención del ser humano.

Es un modelo ‘on the go’ que aporta grandes ventajas al consumidor y que deja un poco atrás el propio concepto de vending para superarlo y quién sabe si para eliminarlo como posible competidor. Es difícil la convivencia en una empresa por ejemplo, aunque también es evidente que pueden ser ofertas complementarias, eso sí, sin plantar los problemas de rentabilidad que podría acarrear al rendimiento de las expendedoras a largo plazo.

El mercado están en expansión y son muchas las empresas que han comenzado a especializarse, provenientes o no del vending. Hay quien apuesta por la convivencia, pero no faltan los que se plantean los inconvenientes de su expansión en países como el nuestro, con menos cultura de vending que otros.

Las grandes compañías proveedoras de productos se apuntan al carro para no perder un tren que por el momento triunfa. Es el caso de Coca-Cola y el anuncio que hemos podido ver dirigido a estos ‘micro-mercados’, identificados como los nuevos espacios del ‘break’, de ese momento de descanso que tanto se promociona en las grandes empresas y que se mantiene como un elemento que mejora las relaciones y el clima laboral, así como el rendimiento.